La obesidad es un factor de riesgo de numerosas enfermedades, infórmate sobre ellas en Cita previa



despertador fondo rosa.jpgMuchos estudios indican que algunas de las personas que tenemos problemas de obesidad no sólo tenemos problemas con lo que comemos, sino con la forma en la que lo hacemos, el trabajo, el estrés, las dietas constantes que acaban en dos días, todo eso nos hace perder los buenos hábitos y prácticamente los horarios desaparecen.

Implantar de nuevo unos horarios normales, o por lo menos que se adecuen a nuestro ritmo de vida puede ser una ayuda bastante importante a la hora de controlar el hambre, y es que, si nuestro cuerpo está acostumbrado a que le demos comida independientemente de la hora que sea, no puede extrañarnos que cuando estemos a dieta también a cualquier hora, nos la pida.

No se trata de reducir el número de comidas a tres, o a dos, o a cinco, como te acabo de comentar, el número de comidas que puedes hacer lo pones tú y se tiene que basar única y exclusivamente en tus necesidades y tus propósitos, se trata de intentar mantener unos hábitos ligeramente rutinarios para que nuestro cuerpo no esté comida durante todo el día.

Sé que cuesta instalar unos hábitos de nuevo, sobre todo cuando tenemos cierta edad, pero lo cierto es que es algo primordial para poder llevar una dieta y para que, una vez acabada esta podamos llevar un estilo de vida saludable.

¿Qué tienes que hacer para solucionarlo?

Pues lo primero es no creer que vas a poder hacerlo de un día para otro, date tiempo, los hábitos se construyen con él, tanto cuando somos pequeños como cuando intentamos recuperarlos de mayores.

Primero céntrate en las comidas principales, son obligatorias y debes hacerlas a horas puntuales, desayuno, comida y cena no pueden faltar en ninguna dieta, y en ellas tienes que ingerir (en una dieta estándar, claro) más de 3/4 partes del total de calorías. Da igual que no tengas hambre, distribuye tus comidas de manera que no haya ningún aperitivo, kit-kat o toma que pueda superar a esas tres comidas. Verás que en unas semanas ya tu cuerpo te las pide.

Después están las comidas entre horas, que no son malas, siempre que sean menores que las comidas principales, y sean sanas (una hamburguesa con patatas no es un aperitivo), eso va a costar más, pero también puedes regularlas, si ves que tu cuerpo te pide una merienda, dásela e intenta que sea siempre en un horario definido, no tiene que ser como en las comidas principales a horas concretas, pero intenta que sean en un intervalo pequeño, por ejemplo un sandwich de 4 a 5, o una manzana de 11 a 12.

En un mes, o mes y medio conseguirás que tu cuerpo no tenga hambre entre horas (a no ser que te estés pasando con el límite de calorías de la dieta) y que te avise él mismo de cuando llegan las 4 para que te tomes el sandwich o las 11 para la manzana.

Especial |

- Email This Post - Print This Post



1 Response to “Afina el reloj: respeta unos horarios”

  1. 1 Todas las comidas a su hora at Bajo en calorías

Leave a Reply





Suscríbete

Si quieres recibir todas nuestras actualizaciones diariamente en tu correo electrónico escribe tu dirección aquí:

Colabora

Puedes enviarnos tus dudas, sugerencias o testimonios con un simple formulario... seguir leyendo

 

 

  • Blogroll

  • Licencia de uso



    El contenido de este blog está bajo una licencia Creative Commons. ¿Qué quiere decir?.